Me gustaría saber qué les hemos hecho a los jóvenes de ahora que no quieren contratar a los mayores de cincuenta.
Se ve que como es la edad que tienen sus padres y a ellos les parecen patéticos, piensan que todos van a ser iguales. Como miles de años atrás, los jóvenes nos llaman ya "abuelos" y "abuelas". Qué pensaría santa Ana que tuvo ya, de mayor, a la Virgen. Habría que ver si era tan "mayor". Y, sobre todo, si en aquellos tiempos hubieran tenido el valor de contratar mayores de cincuenta. Como los ancianos eran más respetados que ahora, imagino que sí.