Yo creo que es la historia de nunca acabar de los padres con los hijos. Y de nosotros mismos. Levantarnos de la cama. ¡Con lo bien que se está allí?
¿Será por pereza? ¿Por cansancio? Veo a gente motivadisima que se levanta corriendo y se pone en marcha al momento. A otros les cuesta más. Engañan al despertador y han de tomar una ducha además de algunos cafés para que el cuerpo responda y reaccione. Ese !Levántateeee! cotidiano les toma el pulso a diario.